La sonrisa petrificada en el rostro, el vacío detrás de la mirada y el alma herida de tanto dolor.
Porque la verdad, el tiempo me enseño a sonreír, a sonreír sangrando, a sonreír desgarrada, a sonreír con el dolor aguijoneandome.
A superar la perdida, a no mostrar lo que pasa dentro.
En ocasiones se filtra un destello en la mirada, un fugaz relámpago de dolor, y sonrío, cuando quiero llorar a gritos, cuando me siento morir.
A sonreír por las apariencias, porque si la sonrisa se borra y cae la mascara, me desmorono con ella.
Porque el interior solo es vacío, caer no es una opción y el vértigo me embriaga.
Porque mi mundo, es eso... una fachada, felicidad de alquiler, porque estoy enferma y alma no tiene cura.
Mi disfraz; labios pintados, sonrisa maquillada, mirada azul, el infinito es tristeza.
El alma grita, el rostro sonríe.
Yo desaparezco!!!!

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