sábado, 29 de diciembre de 2012



Y estabas ahí… Justo cuando me iba a dar por vencida, cuando me había cansado de recorrer un mundo estéril. Después de una vida buscando esperanza entre ruinas.

No podía creerlo, pensé que era otra ilusión, pensé que simplemente estaba loca, que tanta soledad se había llevado la poca cordura que me quedaba.

Camine lentamente, como lo hacia hace ya mucho tiempo. Tenía miedo de que no fuera real, tenia miedo de acercarme y que fuese un espejismo. Temía descubrir que la soledad era definitiva.

Camine lentamente entre escombros mientras te veías cada vez más real.

Me acerque aun cuando todo mi ser me gritaba que era una trampa de mi mente, una broma cruel de un dios sádico y lunático.

La distancia entre nosotros se hacia menor, sentía mis latidos acelerarse, sentía…. Que era esto que sentía? No era alegría, no era miedo, no era la apatía que siempre me acompañaba. Que era?

Sentía que la cabeza me iba a explotar. Sentía emoción! Me acercaba y eras real, tan real como yo.

Me aterrorizo que fueras real.

Quien eras? Que hacías ahí? También estuviste buscando a alguien todo este tiempo?

Quise hablar y no podía? Cual era tu nombre? Una simple pregunta…. No podía pronunciar las palabras.
 Sin darme cuenta mis paso eran mas rápidos, porque me apresuraba? Estabas ahí. Podías desaparecer? No… Eras real, no ibas a desaparecer.

Que me impulsaba? Por que de repente tenia esa urgencia de conocerte? Por que no podía emitir un solo sonido? Por que no mirabas hacia atrás? No notabas mi presencia?

Estabas ahí, de espaldas, eras la esperanza… Eras la felicidad? Eras dejar atrás la búsqueda? Estabas ahí y era lo que importaba…

domingo, 2 de diciembre de 2012

Renuncio



Ese mundo que creamos en el que solo existíamos los dos se desplomo.
Tratamos de sobrevivir a las ruinas, desesperados por no partir
Y no encuentro un solo motivo para retenerte
Los fragmentos de las ilusiones pasadas nos desgarran
No somos más que dos cuerpos despedazados, sangrantes,
Luchando por no soltarse, nos aferramos a una mentira,
A una promesa lejana de felicidad
A un ideal que nunca existió.
Nos mentimos tanto que no podemos hacerle frente a la realidad.
Poco a poco nos alejamos, heridos.
El vacío inexorable se apodera de todo nuevamente
Rendidos y resignados vemos eso que creíamos posible hacerse trizas.
No queda más que rendirse y renunciar, aceptar el frío beso del final.
Renuncio a las esperanzas.
Renuncio a la promesa de felicidad.
Renuncio a quien no eras y a quien no fui.
Renuncio sin querer decir adiós.
Renuncio quedándome aquí